El síndrome clínico del post-COVID: ¿cuán profundo es el daño?
Resultados preliminares de una cohorte de 2252 casos evaluados en un centro ambulatorio de la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina
DOI:
https://doi.org/10.63600/b3eyjz05Palabras clave:
DLCO, COVID-19 prolongado, Post-COVID-19, Cardiovascular, NeurocogniciónResumen
Objetivos: explorar los síntomas iniciales y alejados tras la infección por el SARS-CoV-2, describir su impacto y cuantificar el daño residual.Material y métodos: desde el 1 de Julio de 2020 al 1 de septiembre de 2022, se incluyeron pacientes que habían presentado resultado positivo en test para COVID-19 o diagnóstico bajo criterios epidemiológicos,en un centro de atención ambulatoria en la ciudad de La Plata, evaluando factores de riesgo, síntomas de su enfermedad, síntomas persistentes y hallazgos en exámenes complementarios cardiovasculares, respiratorios y neurocognitivos.Resultados: se evaluaron 2252 pacientes con una edad promedio: 42.21 años (DS: 14.17, rango: 17-89).Los pacientes con síndrome clínico post-COVID-19 fueron 1090 (48.4%), 1162 (51.6%) no presentaron síntomas. Entre los síntomas post-COVID-19, fatiga, disnea y tos fueron los más frecuentes,descriptos en un 28.2%, 21.8% y 14.4%, respectivamente, mientras que las fallas de memoria y de concentración se refirieron en un 10.2% de los pacientes interrogados. Se realizó evaluación del impacto respiratorio, cardiovascular y en el desempeño de las pruebas neurológicas (Test de Montreal,PHQ-9 y GAD-7). Los pacientes con síntomas persistentes fueron preponderantemente de sexo femenino,con una media de edad más elevada y mayor tasa de tabaquismo.Conclusiones: no se observaron diferencias significativas en el aspecto cardiovascular o respiratorio entre quienes presentaron síndrome post-COVID-19 y aquellos que no lo hicieron. Tampoco se observó peor desempeño en los tests neurocognitivos al evaluar los síntomas post-COVID-19 y aquellos que no lo padecieron, aunque al realizar un análisis de subgrupos ajustado por edad, los mayores de 50 años reflejaron un peor desempeño.
